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Costly, apellido de campeón

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Allan Anthony Costly, padre de Carlo Yair delantero estrella de la Selección de Honduras anhela ver triunfar a su hijo en la Copa Mundial de Brasil.

El ex defensa del Real España y de la primera selección mundialista de Honduras en España 1982, confesó además en una entrevista con Fifa.com que molestó cuando su vástago no pudo jugar por una lesión, en el Mundial de Sudáfrica del 2010.

“Yo estaba muy molesto, mi hijo estaba ansioso por seguir mis logros de jugar en una Copa Mundial, pero lamentablemente ese problema en el último momento le impidió hacerlo”, dijo Anthony Costly.

Los Costly es el único caso en el fútbol hondureño donde el hijo le sigue los pasos al padre, aunque en este caso, Yair no ha terminado de jugar en un Mundial aunque fue clave en lograr la clasificación de los dos últimos para Honduras.

La entrevista

La espera fue larga y muy complicada para aquellos cuya principal virtud no es la paciencia. Exactamente, tuvieron que pasar 10,219 días y seis ediciones de la Copa Mundial de la FIFA para queHonduras, debutante en España 1982, volviera en Sudáfrica 2010 al privilegiado grupo de selecciones que luchan por la máxima gloria futbolística.

Ambas historias tienen a sus protagonistas y héroes. De aquella selección primeriza se recuerda a la muralla defensiva que, en la Ronda Final de CONCACAF, le permitió a los catrachos ser campeones de la zona sin conocer la derrota, y solo recibiendo una anotación. Allan Costly, implacable y fornido central, fue pieza importante para detener los embates rivales.

Tres décadas y una generación después, en la parcela opuesta del campo, un joven se destapó con la casaca nacional y contribuyó con 6 goles para volver realidad el regreso histórico de Honduras a un Mundial. Su nombre, Carlo; su apellido, Costly.

Sangre de campeón
El apellido Costly comenzó su andar en el fútbol en 1974, cuando Allan debutó en las filas del Tela Timsa. Tres años después, ya establecido en la zaga, dio el salto al Real España. Con grandes actuaciones, el llamado a la selección llegó y acabó formando parte del engranaje defensivo de una máquina de jugar fútbol que hizo historia al llevar a su país por primera vez a una Copa Mundial de la FIFA.

“Un jugador profesional siempre anhela jugar una Copa del Mundo. Fue una sensación enorme de felicidad; ahí el Grupo en el que estuvimos fue complicado. Una noche antes los vecinos de El Salvador habían caído con un marcador muy abultado. Nosotros tuvimos una concentración de casi dos años y eso nos sirvió para hacer un gran papel ante equipos grandes de Europa”, recuerda emotivamente sobre la destacada participación que tuvieron, donde empataron a un gol con la anfitriona España y con Irlanda del Norte. Sólo cayeron por la mínima diferencia ante Yugoslavia, y la eliminación tuvo saber a mucho.

Cuando todo parecía que por fin se habían afianzado en la Zona Norte, Centroamérica y Caribe, vino una sequía de 28 años que regresó a Honduras al limbo. “Creo que se trabajó mal en este tiempo”, confiesa sincero. “Estábamos a las puertas pero siempre de último momento nos quedábamos fuera. Creo que ahora contratando técnicos extranjeros se están haciendo mejor las cosas, y en ese sentido estamos logrando los objetivos”, remata.

Entonces llegó el momento de colgar las botas. Luego de pasar por el Málaga español, el Cocherovolvió a su país y se despidió jugando en la liga local. Parecía entonces que el apellido Costly se difuminaba del fútbol catracho. Pero un día de 2003 el legado continuó y, como delantero, Carlo debutó en el Platense. Ya para el 2007 se había ganado su lugar en la selección.

Piedras en el camino
Su destino, sin embargo, no habría de ser labrado tan fácil. Luego de resultar, al igual que su padre, esencial en la consecución del ansiado boleto, una lesión meses antes de Sudáfrica 2010 lo dejó fuera. “Fue una tristeza enorme para mí. Él como hijo quería superar a su padre, que ya había jugado una Copa Mundial, y desgraciadamente tuvo ese problema a última hora que le impidió lograrlo”, relata.

“Mi hijo es un muchacho que da todo al 100%”, continúa con orgullo de padre. “Tiene esa entrega total y eso es lo que le ayuda a él porque es todo corazón dentro de la cancha. Ahora que quedan pocos meses le digo que siga poniendo todo, pero que al mismo tiempo que, si me quiere igualar, se cuide y evite los choques fuertes”.

Para Carlo, la espera y la paciencia se tuvieron que alargar cuatro años más. Pero la vida siempre da revanchas, y luego de haber anotado en el triunfo histórico en el Estadio Azteca ante México (1-2) en el Hexagonal Final de CONCACAF y conseguir el pasaje a Brasil 2014™, en junio podría llegar la recompensa a una carrera en romance con el gol. “No habría nada que me pudiera hacer más feliz que verlo como máximo goleador del Mundial”, afirma papá Costly ilusionado. “Pero hay cosas que a veces se dan y en otras ocasiones no. Yo creo que nuestro nivel no es igual al sudamericano o al europeo, aunque con la suerte se puede dar cualquier cosa. Espero que él tenga una buena participación”.

Pero don Allan no solo tiene palabras para su hijo. Ante el inminente inicio de la gran fiesta, se despide con un consejo para la selección entera. “Todo el equipo tiene una linda oportunidad de hacer una destacada participación. Cuando uno tiene la posibilidad de jugar un Mundial, lo primordial es estar concentrados. Porque solo así se puede pensar en el cuarto juego. Espero que superen lo que se hizo en Sudáfrica”.