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David Suazo “Me hubiera gustado haberle dado màs a la Selecciòn”

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David Suazo recordó con nostalgia su paso por la Selecciòn de Honduras a la que lamentò no haberle dado màs de lo que se esperaba.

En una entrevista para FIFA.com el ex atacante de 33 años, confesò que es muy difícil vestir la camisa de “aficionado” después de haberla sudado como jugador. La Pantera o Rey David, como la llama la gente no se decidiò por ninguno de los dos como su apodo favorito porque para èl, lo que dice la afición es sagrado.

David, en el anuncio de su retiro dijo que le resultaba difícil acostumbrarse a no verse como jugador. Luego de unos meses, ¿se va acostumbrando? 

Ha sido difícil. El fútbol dejó muchas emociones, muchas satisfacciones y realmente fue muy complicado dejarlo. De a poquito me estoy acostumbrando. También me ayuda que continúo trabajando activamente con el Cagliari. Eso me ayuda a sobrellevar la idea de que no soy más jugador. Pero aun está reciente, y es difícil apartarte de lo que ha sido tu rutina, tu normalidad. Podríamos decir que lo estoy superando en un 50 %. No puedo decir que lo superé totalmente.

Ha sido usted un delantero que triunfó en el país del catenaccio. ¿Qué le parece esta paradoja?
Cada quien trata de hacer su historia. Seguramente mis cualidades me ayudaron a triunfar aquí. El hecho de ser un jugador rápido me abrió las puertas. Mi velocidad me ayudó a encajar en la táctica. Aquí el fútbol es muy táctico y tuve que trabajar mucho esa parte, pero así logré mejorar y crecer. Todo eso me facilitó poder hacer mi pedacito de historia en Italia y en Europa.

¿Qué apodo le gustaba más: el Rey David o La Pantera?
Ahí no tengo mucho que decir. Es un regalo de la afición. Tú te limitas a jugar y a responder a su cariño. Todo eso te anima a seguir. Me quedo con los dos, porque a la gente le gusta llamarme así. Y la gente, para mí, es sagrada.

¿Se puede decir que está satisfecho con su carrera?
¡Como no! Pero bueno, como todo jugador uno es siempre un poco inconformista, y me hubiera gustado hacer un poco más. Pero estoy contento con lo realizado, sobre todo porque la gente me reconoce por ahí que he hecho un buen trabajo. Estoy agradecido.

De todo los goles que anotó con la Bicolor, ¿cuál es más especial?
El primero que anoté. Fue con la selección sub-20 en el Premundial de 1998 a Guatemala. Significa mucho para mí porque fue el primero con la camiseta de la H.

Se fue de su Honduras natal con 19 años. ¿Qué miedos tenía?
Los que tiene todo joven que se va a la aventura. Yo creo que en aquel momento no me daba cuenta de la magnitud del paso. Me iba a otro continente y no sabía de verdad lo que iba a encontrarme. Pero esa inconsciencia también me ayudó a superarlo. Tuve que aprender otro idioma, adaptarme a otra cultura tanto futbolística como de vida totalmente diferente. El hecho de no comer más mis frijolitos y empezar a comer pasta… Fue duro, fue un impacto.

Tuve momentos difíciles en los que pensaba ‘yo me vuelvo a mi país porque no aguanto más’. Pero poco a poco me fui haciendo y asentando. Además, tengo la suerte de contar con el apoyo de una gran familia. El hecho de que mi hermano Nicolás hubiera jugado al fútbol me ayudó porque él me explicaba las dificultades que podía encontrar. Al final lo superé y estoy muy alegre por haber resistido y haber confiado en mí; haber creído que podían hacer cosas grandes aquí.

Si hoy pudiera hablar con ese Suazo que se marchó de casa, ¿qué le diría?
Que lo importante es tener siempre fe en uno mismo y ser tenaz. Eso te ayuda a tener oportunidades. Las cosas no son fáciles pero… nada se puede lograr sin trabajar. Todo esto te hace más fuerte. Las adversidades que te encuentras en el camino te ayudan a crecer como ser humano y como futbolista.

Tuvo la fortuna de jugar una Copa Mundial de la FIFA: Sudáfrica 2010. Aunque reconoció que no llegó al 100%… Con el paso del tiempo, ¿qué recuerdo le queda? ¿Qué sentimientos?
Lo voy a valorar siempre. Ya se sabe cómo es el fútbol … tienen que darse muchos factores para poder llegar a semejante cita. Tuve problemas de inicio y no jugué como desearía pero haber asistido fue algo fantástico. Me siento muy alegre por haber participado aunque fue duro no poder estar mejor. De todos modos, fue ponerle la cereza al pastel a nivel personal y profesional. Era lo que me faltaba como competición importante, y pude lograrla… Y además podré contar a los nietos que jugué contra la campeona del mundo. Fue lo más.

Estamos con nuevas fechas clasificatorias para el Mundial. ¿Cómo se viven desde afuera?
¡Diferente! Uno aún está fresco y tiene reciente la retirada así que piensa… (grita) “ahhh, podría estar allí, ¿por qué no?”. Es difícil, aun le doy muchas vueltas pero toca acostumbrarse. La verdad que verlo por televisión es duro… uno casi está rematando los saques de esquina desde la casa.

Y ahora me doy cuenta que no es fácil lo de vestir la camiseta del hincha. Tuve la oportunidad de vivir en directo el partido contra México de locales y, la verdad, confieso que ¡acabé con dolor de cabeza! Salí del estadio con dolor por la tensión que viví…

Esta generación de jugadores hondureños, ¿puede regresar a una cita mundial?
El Profesor Suárez hizo una restructuración de casi toda la plantilla que jugó el último mundial y pienso que eso es importante. Se espera mucho de estos muchachos y confío en que tengan la madurez de afrontar con éxito esta eliminatoria que no es fácil.

¿Se quedará a vivir en Italia?
Por ahora, sí. Tengo trabajo con el club, mis hijos están aquí en la escuela.. Me siento contento y muy querido. Pero más adelante ya se verá

Para despedirnos, David, le proponemos un pequeño juego. Le daremos algunos tópicos a los que tendrá que responder lo primero que le venga a la mente…
Perfecto, ¡adelante!

Un entrenador… 
José de la Paz Herrera.

¿Un ídolo?
Ronaldo Nazario.

¿Quién fue el rival que más admiró?
El italiano Alessandro Nesta.

El partido de su vida. 
Wow, qué delicada… Motagua-Olimpia, el primero que jugué en 1999.

¿Su mejor decisión como profesional?
Mis ocho años con Cagliari.

Un arrepentimiento deportivo…
No poder seguir jugando

¿Un orgullo?
Mis hijos.

Una espina clavada. 
No haber anotado en el mundial

¿A qué le saca una tarjeta roja en la vida? 
Al racismo

La última: un consejo a los jóvenes… 
Creer en la capacidad de uno mismo. No dejar que nadie te diga que no puedes hacer las cosas.