En la historia del fútbol hondureño hay protagonistas circunstanciales y hay nombres que atraviesan generaciones. Danilo Tosello pertenece al segundo grupo. Su impacto en las finales entre CD Olimpia y CD Marathón no se limita a una etapa ni a un rol específico: fue goleador decisivo como jugador y, años más tarde, campeón como entrenador, una condición reservada solo para figuras excepcionales.
El jugador que apareció cuando más se necesitaba
Las finales rara vez conceden espacios para el lucimiento individual. Son partidos cerrados, tensos, donde el error se paga caro. En ese contexto, Tosello construyó su legado.
Con cuatro goles en finales ante Marathón, el argentino se convirtió en el máximo goleador histórico de Olimpia en estas definiciones, una cifra que refleja constancia, personalidad y jerarquía. Sus anotaciones llegaron en distintas ediciones —Clausura 2002, Clausura 2004, Apertura 2004 y Clausura 2005— y siempre en momentos que inclinaron la balanza.

No fue un goleador ocasional. Fue un futbolista que entendió el peso de la camiseta y la dimensión del escenario, respondiendo con eficacia cuando el margen de error desaparecía.
El regreso desde el banquillo
La historia de Tosello con estas finales no terminó con su retiro. En el Clausura 2012, regresó a la rivalidad desde el banco de suplentes, esta vez como director técnico de CD Olimpia.
La serie volvió a ser cerrada, fiel a la tradición. Tras dos partidos de máxima cautela, Olimpia se impuso con un global de 1-0, sumando un nuevo título ante Marathón. Para Tosello, significó algo más que un campeonato: fue la confirmación de su comprensión profunda del juego y de la rivalidad, ahora desde la conducción táctica y emocional.
Una huella transversal en la historia
Pocos protagonistas pueden decir que marcaron finales desde la cancha y desde el banquillo. Danilo Tosello lo hizo, y lo hizo ante el mismo rival, en una de las rivalidades más exigentes del país.
Cuatro goles como jugador. Un título como entrenador.
Más que estadísticas, su legado es el de un nombre que se repite cuando se revisan las páginas más importantes de las finales Olimpia vs Marathón.
En una rivalidad de márgenes mínimos, Tosello fue la diferencia.

